Detalles del Artículo 0 comentarios

Controla tus gastos regalándote una mesada

VO_38Al momento de intentar recortar gastos, o tener más control sobre ellos, muchas personas se exigen tanto que terminan embarcándose en un plan poco realista, destinado al fracaso.

Cuando una persona está endeudada y logra mentalizarse con un plan para cancelarlas, puede adoptar un plan muy radical y volverse casi un monje de la austeridad, recortando no sólo gastos como ropa, cosméticos y salidas, sino también en cosas necesarias para la casa.

Un plan tan radical no es bueno porque a la corta o la larga, te frustras, te cansas, te invaden sentimientos de culpa algo fuera de lo planeado y terminas por largar todo.

Si lo que necesitas es controlar tus gastos, tienes que crear un plan realista que te permita lidiar con gastos sin necesidad de hacer tu vida miserable, y una buena idea es incluir dentro de tu presupuesto una mesada para usar de la forma que quieras, es decir, como un subsidio para tus gastos discrecionales.

El monto puedes determinarlo tras evaluar tus otras obligaciones financieras (cuentas, pagos varios, deudas, etc.), y estimar cuánto sueles tener como gastos discrecionales por mes.

Una vez que sepas cuánto puedes gastar, sigue con estos tips:

1. Ten tu mesada en efectivo

Es más fácil caer en compras impulsivas con una tarjeta de crédito o débito porque  no “ves” realmente el dinero que estás usando. Cuando te manejas con efectivo, puedes ver que esa cantidad se va reduciendo, y cuando se fue, se fue.

Ver que el dinero disponible está mermando te fuerza también a pensar dos veces, por ejemplo “realmente quiero comprar ese latte ahora o guardar el dinero para algo mejor luego?”.

2. Sepáralo del dinero para otras cosas

Tener tu mesada separada del dinero que llevas regularmente en tu billetera te hará más fácil seguirle la pista. Puedes ponerla en una billetera pequeña en lugar de en tu billetera principal. Asimismo, no ver ese dinero todo el tiempo no será un recordatorio de que tienes plata para gastar.

3. Úsalo para recompensarte

En lugar de regañarte o enojarte contigo mismo si caíste en una compra impulsiva, usa tu mesada para recompensarte por el progreso que estás haciendo. Si tuviste una semana de buena disciplina financiera, regálate un helado o un pedazo de torta de tu panadería preferida o cualquier premio por el estilo que no se salga del presupuesto. Son pequeñas celebraciones por los logros financieros que son tan importantes para ayudarte a seguir enfocado en tus metas.

Tener un monto de dinero para subsidiar esos gastos discrecionales que hacen nuestra vida mejor y más disfrutable nos ayuda a ahorrar, porque elimina las emociones que dominan los gastos impulsivos.

La disciplina financiera no es un acto de austeridad drástica, sino más bien se trata de poder decir no a veces de manera de poder cumplir con nuestras metas más importantes como ahorrar más o pagar una deuda, dejando lugar a pequeñas recompensas por hacer las cosas bien y no salirnos del camino que nos lleva hacia donde queremos llegar.

¡Hazte fan de nuestra página en Facebook con un Me Gusta y síguenos en Twitter para estar siempre al tanto de lo que tenemos para ti y tus finanzas!

 

 

Comentarios de usuarios

Siga los comentarios por medio de RSS