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Cómo saber decir que NO cuando nuestras finanzas no pueden

Para muchos de nosotros, la palabra NO es una de las mas difíciles.

Nos da la impresión de que decepcionaremos a alguien cada vez que la usamos, y tener que rechazar un propuesta porque no tenemos el dinero es casi imposible.

Preferimos decir sí, endeudarnos o quedarnos sin efectivo a fin de mes con tal de no decir que no a los amigos que nos llaman para salir a comer afuera o ir a bailar o al teatro.

Este tipo de presiones las sufrimos casi a diario, sea por parte de amigos, u otro grupo social al que pertenecemos, o queremos pertenecer, e incluso por las publicidades.

¿Y eso por qué? Bueno, a las personas nos gusta ser parte, nos gusta encajar y sentirnos que pertenecemos; porque claro, somos seres sociales.

Es una sensación de confort que nos impide expresar honestamente que no podemos permitirnos financieramente tal o cual actividad. Incluso con consciencia o no de lo nociva, al corto o largo plazo, que puede ser aceptar la propuesta para nuestras finanzas.

La consciencia no determina la decisión, puesto que cada día hay personas que saben con certeza que tienen un hábito que puede dañar su salud, pero continúan haciéndolo.

En nuestro deseo de encajar no pensamos realmente en la influencia que tendría en nuestras finanzas imitar el comportamiento de otros.

Claro que también nos gustaría salir y poder decir que si a todo, pero hay una realidad que debemos atender y prioridades que merecen nuestro cuidado.

Imagina si en toda una cuadra, cada casa/familia tuviese un BMW estacionado afuera, excepto una de ellas. Sería casi evidente que esa casa, o familia, no puede comprar el mismo auto.

Pero ¿quién sabe si más de uno de ellos, de los que sí lo tiene, está en una situación financiera buena? Puede que hayan sacado el auto a crédito y no puedan luego afrontar las cuotas; o que los hijos de ese matrimonio no tengan dinero suficiente para ir a la Universidad, etc.

Muchas veces nos dejamos engañar  y presionar por las apariencias, por aparentar ser como los otros, y así es como desordenamos nuestras prioridades financieras.

Como los adolescentes, que enfrentan una gran presión para ser aceptados en algún grupo social a costa de conformar a otros.

La cuestión es que cuando uno de ellos viene de una familia con un presupuesto ajustado o con otras prioridades financieras, puede ser marginado de ese grupo. Lo peor es que esos sentimientos que despierta esa situación y esa necesidad de encajar, nunca desaparecen.

Y para los padres también es difícil decir que no a sus hijos, ya sea para evitar un conflicto, o porque hacen lo posible por hacerlos felices. En eso, el marketing es muy eficiente.

¿Cómo haces tú, si es que puedes, para decir NO en situaciones sociales o a tus hijos?

Si eres de lo que no puede decir que NO, éstas ideas te serán útiles:

Se honesto contigo mismo. Tienes que saber lo que puedes y no puedes permitirte. Sirve mucho definir un límite de gastos para entretenimiento, de manera que cuando eso se acabe ya sabes que seguir adelante con gastos sabrás que te estás excediendo. Aquí una simple idea.

Piensa primero, decide luego: Si estás afrontando pago de deudas o estás con el presupuesto al límite, tienes que pensar dos veces antes de aceptar una propuesta que involucre una salida de dinero de tu bolsillo. Sencillo, responde con “déjame pensarlo y consultar con mi presupuesto”. Si ves q puedes, ¿por qué no?

Habla con tus amigos. Decir que no a los amigos y esconder las razones puede generar rencores o tensiones innecesarias. Si estás con las finanzas un poco ajustadas, con la confianza y la sinceridad que una amistad merece, habla con ellos para contarles porqué no puedes. Quizá antes de tentarte a salir, llegan a tu casa con unas pizzas y una película!

Enseña a tus hijos. Si te piden algo que ahora no puedes afrontar, explícales el porqué de tal decisión y enséñales a ahorrar para tener algo.

¿Te cuesta decir que NO cuando no puedes afrontar financieramente algo? Poniendo en orden tus finanzas, seguramente la cantidad de “no” bajará, aunque todos pasamos por esa situación. Nadie se ha quedado sólo por no poder salir esta sábado. Por el contrario, ponte feliz de haber resistido a la tentación. Un NO hoy, te puede dar dos SÍ mañana.

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